Qué entra en el plan de una sesión de entrenamiento
Un plan de sesión no es una lista de ejercicios. Es cómo se reparte el tiempo alrededor de una decisión: qué debe cambiar esta sesión.
Un objetivo por sesión
Una sesión que intenta arreglar cuatro cosas no arregla ninguna. Antes del primer ejercicio, escribe la frase que empieza por «después de esta sesión el equipo debería…». Si esa frase no se puede escribir, la sesión está llenando un horario.
El objetivo no tiene que ser grande. «Salir de nuestro campo sin perder el balón» basta para noventa minutos.
Tres partes y el tiempo que les corresponde
| Parte | Proporción | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Calentamiento | 15–20% | Subir la temperatura y preparar lo que pide la parte principal |
| Principal | 60–70% | El objetivo de la sesión, en la forma en que de verdad se juega |
| Vuelta a la calma | 10–15% | Bajar, y dos palabras sobre lo trabajado |
Las proporciones no son ley, pero apartarse de ellas debería ser una decisión. Un calentamiento que se llevó media sesión normalmente no lo fue.
Un ejercicio se escribe para que otro lo entienda
La prueba es sencilla: si cayeras enfermo, ¿podría el segundo entrenador dirigir esta sesión con lo que está escrito? Si no, el plan vive en tu cabeza y el papel es un recordatorio.
Cuatro cosas por ejercicio:
- Montaje — cuántos jugadores, cuánto espacio, qué material.
- Qué ocurre — el desarrollo, en dos o tres frases.
- Duración y repeticiones — incluida la pausa, porque la pausa forma parte.
- Qué miras — una cosa que corriges. No cinco.
La carga dentro de la sesión
El orden no es neutro. Lo que necesita frescura va pronto: una técnica en forma nueva, velocidad, explosividad. Lo que debe hacerse cansado va después: resistencia, situaciones bajo presión. El orden inverso da una sesión que ensaya hacerlo mal.
Si el horario se recorta: ten decidido de antemano qué ejercicio cae. Una sesión acortada quince minutos que pierde la parte principal es una sesión perdida; la que pierde parte del calentamiento y un ejercicio complementario, no.
Después de la sesión: dos frases
La parte más útil del plan se escribe cuando la sesión ha terminado. Dos frases —qué funcionó y qué no— bajo ese mismo plan. Un mes después es lo único que te dice por qué cambiaste de enfoque en marzo, y lo único que hace que la temporada siguiente se arme más rápido.